Dos edificios construidos por Civis Global reciben el premio Aproin 2018

NIGRAN, 161118. NAVE ECOFOREST EN POLIGONO INDUSTRIAL PORTO DO MOLLE DE NIGRAN, OBRA DE CIVISGLOBAL
El proyecto da accesibilidad de peatones a un entorno que dispondrá de arbolado, fuentes y zona wifi

La entrega de los premios Aproin tuvo lugar en el Círculo de Empresarios de Vigo.

12.04.2019. Dos obras realizadas por la constructora gallega Civis Global reciben el premio Aproin 2018 como mejor construcción no residencial y mejor rehabilitación del año, que otorga la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Pontevedra (Aproin). El objetivo del premio, que celebra sus XXV años de historia, es poner en valor la promoción inmobiliaria de calidad, reconociendo a los proyectos y ejecuciones de construcción mejor desarrollados cada año en la provincia de Pontevedra. Las edificaciones de Civis Global galardonadas en la cita son la nave y el edificio corporativo construidos para la empresa Ecoforest Geotermia S.L., ubicados en el polígono de Porto do Molle (Nigrán), y el actual edificio corporativo de la compañía Interatlantic Fish S.L.U. situado en Vigo, respectivamente.

La obra realizada para Ecoforest Geotermia S.L. en Porto do Molle, que incluye la construcción de una nave y un edificio corporativo, se inauguró en diciembre de 2018. Los trabajos de construcción de la nave, que cuenta con una superficie de 15.000 metros cuadrados, de los cuales casi 9.000 corresponden a la zona de producción, terminaron en el mes de julio de 2018 tras ocho meses de obras, por lo que la actividad productiva de la nueva factoría pudo comenzar en el mes de agosto. La planta también cuenta con una zona de cubierta visitable y espacios destinados a almacenes y oficinas, cuya instalación finalizó en noviembre.

La rehabilitación de la actual sede empresarial de las oficinas de la compañía pesquera Interatlantic Fish S.L.U., que pertenece al grupo Kabak Inversiones, toma como referencia el edificio que fue construido en el año 1899 por el arquitecto Michel Pacewick, destinado a las instalaciones de la antigua aduana de Vigo. El inmueble, reconvertido en una moderna sede empresarial, es la primera edificación existente a principios del siglo XX en la que se conocía como calle del Ramal, que comenzaba en la zona portuaria.